Médico Pasante del Servicio Social. Villela Reza Priscilla Esmeralda. Banco de Sangre, Hospital de Especialidades, Centro Médico Nacional “Siglo XXI”, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Ciudad de México, Betancourt Acosta M. L.¹; Sánchez Pedroza J. D.¹; Vanegas Hernández E.¹; Castillo Mercado I.¹; Benítez Arvizu G.¹ ¹ Banco de Sangre, Hospital de Especialidades, Centro Médico Nacional “Siglo XXI”, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Ciudad de México.
La disponibilidad sanguínea es limitada por la baja tasa de donación y los motivos de diferimiento. La lipemia es una causa frecuente de rechazo por posible interferencia en la calificación biológica y los estándares de calidad del concentrado eritrocitario (CE). Sin embargo, su verdadero impacto en los parámetros de control de calidad no está bien definido.
Estudio descriptivo, transversal y retrospectivo realizado de octubre 2024 a julio 2025. Se analizaron 100 CE con lipemia 4+ que cumplieron la NOM-253-SSA1-2024 y guías nacionales de control de calidad. Se incluyeron aquellos con prueba de hemólisis entre 1 y 5 semanas.
Criterios de exclusión: coágulos visibles, serología positiva, autoexclusión, registros incompletos o muestra insuficiente.
En la primera semana, 99% de los 100 CE mostraron hemólisis ≤0.8% y 1% ≥0.8%. En la segunda, 98% mantuvo hemólisis ≤0.8% y 1% ≥0.8%. En la tercera, de 57 CE, 96% tuvieron hemólisis ≤0.8% y 4% ≥0.8%. En la cuarta semana, los 14 CE presentaron hemólisis ≤0.8%. En la quinta, de 8 CE, 75% registró hemólisis ≤0.8% y 25% ≥0.8%.
No se observó interferencia en serología, NAT ni determinación de grupo sanguíneo. En semanas 3 a 5 no se evaluaron algunos CE por falta de insumos (41, 82 y 88 respectivamente).
La lipemia no afectó los parámetros de calidad ni las pruebas analíticas del CE en el periodo estudiado. Puede considerarse causa de descarte post-procesamiento, pero no de diferimiento predonante. Los resultados en semanas posteriores fueron limitados por la disponibilidad de insumos. Se requieren más estudios para validar su impacto clínico.
Introducción del autor